Mi cruz de madera, de bordes romos

Un amigo nos mandó este pequeño boceto con una reflexión sobre lo que le motivó dibujar esto en medio de su oración.

He aquí mi cruz

He aquí mi cruz,

Una cruz de madera, de bordes romos,

Una cruz que he cargado, que he abrazado y que he amado,

Una cruz que Dios me ha dado, ella ha sido pensada para mí y yo para ella.

Cargar la cruz y aferrarme fuertemente a ella, ha hecho que esa cruz se amolde a mí, ya no la temo, ya no siento el rechazo de sus bordes afilados,

En esta cruz que se adhiere dulcemente a mi mano en cada rosario, se unen al Señor mis dolores y alegrías que elevo en oración cuando a diario le rezo a Santa María.

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